Durante el diálogo, Maidana señaló que se aguardaba un pico máximo en la altura del río para los días siguientes, tras lo cual se esperaba un descenso progresivo impulsado por la disminución de las lluvias en las altas cuencas. Sin embargo, advirtió que la reciente apertura de las compuertas de la represa de Yacyretá, con un caudal extraordinario de agua, mantiene en constante monitoreo a las autoridades y a los navegantes locales.
Uno de los impactos más visibles de este fenómeno es la situación de los espacios costeros de la ciudad, ya que las playas tradicionales se encuentran totalmente cubiertas por el agua y fuera de la línea de visibilidad. Ante este escenario, el referente náutico remarcó que las excursiones y los recorridos por el río se planifican con máxima prudencia para resguardar la seguridad de vecinos y turistas.
Asimismo, las condiciones climáticas y ambientales derivadas de la crecida han favorecido la proliferación masiva de mosquitos y otros insectos en la franja costera. Por este motivo, se reiteró la recomendación fundamental de utilizar repelentes de manera constante al transitar por las zonas ribereñas para evitar inconvenientes sanitarios.
Finalmente, los operadores turísticos y prestadores de servicios de la zona continúan coordinando sus actividades y evaluando el comportamiento diario de la cuenca hídrica. A pesar de las dificultades logísticas que impone la crecida, el sector mantiene el compromiso de informar de manera permanente a la comunidad sobre el estado del río y las precauciones necesarias para transitarlo.
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