El abogado Rodolfo Baqué salió al cruce de las interpretaciones sobre sus intervenciones durante el debate y aclaró que no planteó nulidades, sino objeciones ante lo que considera preguntas incorrectamente formuladas por parte de la Fiscalía.“Yo no he planteado ni una sola nulidad. Yo lo que hago son incidencias”, explicó durante una entrevista, al intentar graficar para los oyentes el funcionamiento del proceso judicial.
Para explicar su postura, Baque recurrió a una comparación futbolística. “Esto, reducido, es un partido de fútbol, donde un equipo es la Fiscalía, con toda la inteligencia artificial, todos los empleados que tiene atrás, y en el otro, abogados como yo que no tengo nadie atrás, solo mi intelecto”, sostuvo.En esa analogía, ubicó al juez como quien establece las reglas y determina si durante el debate se comete una infracción.
“Cuando el fiscal pregunta mal, objeto”
Baqué explicó que sus objeciones tienen como objetivo señalar errores en la manera en que se formulan las preguntas y no buscan suspender o invalidar el proceso.“Cuando el fiscal pregunta mal porque no sabe preguntar, objeto. Es porque pregunta mal, no son nulidades ni nada por el estilo”, afirmó.
El abogado consideró, además, que este intercambio forma parte del desarrollo natural de un debate judicial y permite elevar el nivel de las discusiones.“La verdad que eso es lo rico de un debate, porque vamos mejorando el nivel de debate”, señaló.
Entre las situaciones que, según explicó, justifican una objeción mencionó las preguntas que contienen dos interrogantes en una misma formulación, la repetición de una pregunta que el testigo ya respondió o aquellas cuestiones que considera inconducentes para el caso.
“Preguntas dos preguntas en una, no se puede; repetir dos veces la misma pregunta que ya contestó el testigo, no se puede”, enumeró.
También utilizó una expresión coloquial para cuestionar interrogantes que, a su criterio, se alejan del objeto del proceso: “Preguntar por el sexo de los ángeles cuando estamos debatiendo el caso Loan no se puede, es inconducente”.
La discusión por la supuesta desigualdad entre las partes
Durante la entrevista también se produjo un intercambio respecto de la cantidad de personas que participan en la acusación y la defensa.Ante la comparación de que podría existir una situación de “10 contra 2”, Baque rechazó esa interpretación y sostuvo que el debate debe entenderse como un enfrentamiento entre las partes.“Acá es mano a mano”, afirmó.
Sin embargo, inmediatamente remarcó que, desde su perspectiva, existe una diferencia en cuanto a la estructura de trabajo: mientras él actúa solo en representación de su clienta, la Fiscalía cuenta con otros profesionales y herramientas de apoyo.
“Él tiene ocho personas para acusar a mi clienta, tiene inteligencia artificial, tiene abogados atrás. Yo estoy solo y mi intelecto”, manifestó.Baqué insistió en que su intervención dentro del proceso debe evaluarse bajo las mismas reglas que rigen para todos los participantes del debate.
“Las reglas son como en el fútbol”
El abogado volvió a utilizar la comparación deportiva para explicar el sentido de sus objeciones.“Hay reglas como en el fútbol. Sacar la pierna de abajo está mal; bueno, son reglas”, ejemplificó.
En ese sentido, sostuvo que las cuestiones que ocurren durante el debate deben resolverse dentro del propio proceso y no trasladarse al ámbito externo.
“Cuando termina el partido deberían terminarse”, afirmó.De esta manera, Baqué defendió su postura frente a las críticas por sus intervenciones y dejó en claro que continuará objetando aquellas preguntas que considere improcedentes, repetitivas o formuladas de manera incorrecta durante el debate.
Baqué aseguró que no presentó ninguna nulidad durante el debate y explicó que sus intervenciones corresponden a objeciones ante preguntas que considera mal formuladas por parte de la Fiscalía. “Yo no he planteado ni una sola nulidad. Yo lo que hago son incidencias”, afirmó, y comparó el desarrollo del proceso con un partido de fútbol, donde el juez es quien establece las reglas y determina si se cometió alguna infracción.
Baqué también rechazó la idea de que exista una desigualdad entre las partes y cuestionó la estructura con la que cuenta la Fiscalía frente a su trabajo como defensor. “Yo estoy solo y mi intelecto”, sostuvo, al señalar que del otro lado hay varios integrantes y herramientas de apoyo, incluida la inteligencia artificial. En ese sentido, remarcó que, a su criterio, el enfrentamiento es “mano a mano” y cuestionó que se presente a la defensa como la parte que se encuentra en desventaja.
Finalmente, el abogado explicó que continuará objetando cuando considere que las preguntas incumplen las reglas del debate. Mencionó como ejemplos los interrogantes que contienen dos preguntas en una, la reiteración de preguntas ya respondidas por un testigo y aquellas cuestiones que considera inconducentes para el caso. “Hay reglas como en el fútbol”, afirmó , y sostuvo que las cuestiones que surjan durante el debate deben resolverse dentro del propio proceso.
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