En diálogo con Corrientes en el Aire desde las inmediaciones del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, donde se desarrolla el juicio, el letrado manifestó sus reparos sobre la decisión de juzgar en un mismo proceso a los imputados por la desaparición del menor y a quienes están acusados de haber desviado posteriormente la investigación.
“Para la salud del juicio de Loan hubiera sido mejor realizar dos procesos distintos: uno para quienes estaban presentes al momento de la desaparición y otro para quienes habrían intervenido después”, expresó Baqué.
Según el abogado, la acumulación de ambas causas responde a una estrategia procesal discutible y será el propio desarrollo del debate el que permitirá determinar si la decisión fue acertada o no. “Creo que no fue una buena técnica judicial, pero el juicio demostrará si tuvieron razón en hacerlos todos juntos o separados”, señaló.
“Se van a decir cosas que ya se dijeron”
Consultado sobre las expectativas respecto de las audiencias, Baqué advirtió que no espera revelaciones significativas durante la etapa testimonial.
“No estoy esperanzado en que aparezca un testimonio nuevo. Acá se van a decir cosas que ya se dijeron. No va a venir un testigo que no haya sido escuchado antes”, afirmó.
El defensor explicó que la mayoría de los testigos ya declararon durante la investigación y que el juicio servirá principalmente para ratificar o ampliar esos testimonios. En ese sentido, indicó que quienes participaron de la búsqueda del niño o encontraron elementos vinculados a la causa deberán volver a explicar sus actuaciones ante el tribunal.
No obstante, reconoció que aún mantiene una expectativa respecto de quienes participaron del almuerzo familiar realizado el día de la desaparición.
“Mi mayor esperanza es que alguno de los que estuvieron en ese almuerzo se quiebre y pueda decir dónde está Loan”, sostuvo.
Entre la incertidumbre y la esperanza
A dos años de la desaparición que conmocionó al país, Baqué admitió que el paso del tiempo juega en contra del esclarecimiento de los hechos.
“Tiempo que pasa, verdad que huye”, reflexionó al referirse a las dificultades que implica reconstruir lo sucedido después de tantos meses.
Si bien evitó profundizar sobre su hipótesis personal respecto del destino del niño, reconoció que sus conclusiones jurídicas no son alentadoras. Sin embargo, remarcó que mantiene una mirada optimista desde lo humano.
“Prefiero apostar a la esperanza de que lo vamos a encontrar, ya sea a través de este juicio o de la otra causa que continúa en trámite”, concluyó.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña continuará en los próximos días con la recepción de testimonios y la incorporación de nuevas pruebas ante el tribunal.
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