La problemática no es nueva. Según testimonios de los propios damnificados, el conflicto es de larga data y registró un antecedente catastrófico en diciembre del año pasado, cuando aparecieron más de 20 gatos muertos en la zona. Sin embargo, la alarma volvió a encenderse en las últimas horas tras el hallazgo de numerosos cadáveres de mascotas en techos de viviendas, un gimnasio de la cuadra y sectores linderos.
El mapa del horror: ¿Dónde se origina el veneno?
El cronista de exteriores del programa radial, Darío, se desplazó hasta el lugar de los hechos para relevar la escena y constatar la conexión geográfica de los predios afectados. Las sospechas principales de los vecinos apuntan a un circuito específico:
La casa abandonada: Un inmueble deshabitado por calle Perú al 800 (referencia catastral de la manzana) que históricamente sirvió como refugio natural y "aguantadero" de la colonia de gatos callejeros del barrio.
La cochera privada: Un estacionamiento utilizado por múltiples inquilinos de los edificios de la cuadra. El patio de la casa abandonada linda directamente con este predio.
Complejo deportivo y gimnasios: El fondo de la cochera conecta a su vez con una cancha de fútbol 5 recientemente remodelada y un gimnasio de entrenamiento físico .
Una vecina que integra la comisión vecinal de la zona —conformada originalmente tras las inundaciones que azotaron al sector de la calle Roca y alrededores— relató el calvario: "Esta mañana me avisaron que en el techo del gimnasio hay muchos gatos muertos; se ven colas y patas. Yo misma saqué siete gatos muertos de mi casa en la matanza anterior y logré salvar a un perro de milagro porque lo llevé de urgencia a la veterinaria cuando empezó a largar espuma por la boca".
"Todo vislumbra, de acuerdo a la información y charlas entre vecinos, que el veneno se estaría colocando dentro de la propia cochera o en las inmediaciones del complejo de fútbol, presuntamente porque a algunas personas les molesta que los animales caminen sobre los capots de los autos o ingresen a los locales comerciales", explicaron durante la transmisión.
Sospechas, tensión con la policía y "ley del silencio"
La cobertura periodística se vio teñida de tensión cuando efectivos policiales que realizaban guardia en las inmediaciones se acercaron al cronista para advertirle sobre la molestia de algunos vecinos por la presencia de las cámaras, sugiriendo la posibilidad de reacciones hostiles. Curiosamente, la hostilidad también se replicó en los encargados de seguridad y operarios de los complejos linderos, quienes se negaron rotundamente a dar declaraciones en micrófono y optaron por filmar a los trabajadores de prensa.
A pesar del hermetismo reinante, fuentes vecinales deslizaron por lo bajo una hipótesis concreta: las sospechas principales apuntan a una mujer, residente de la cuadra, quien utilizaría de forma habitual la cochera privada para estacionar su vehículo y sería la encargada de diseminar las sustancias letales de manera periódica.
Acciones vecinales y la necesidad de castración
Ante la inacción inicial de las autoridades, los vecinos auto-organizados confirmaron que elevarán el reclamo formal ante la Municipalidad de Corrientes para que intervenga mediante los dispositivos de control y sanidad animal vigentes. Asimismo, agrupaciones proteccionistas locales ya se encuentran recabando material probatorio y fotográfico para avanzar en una denuncia penal por infracción a la Ley 14.346 de Maltrato Animal.
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