Castillo, masona de grado 33, explicó que ser masón “es ser una constructora de libre pensamiento, ciudadanía y libertad absoluta de conciencia, trabajando el progreso espiritual laico con compromiso social y ciudadano”. Destacó que, aunque la masonería se originó en 1717 y estuvo reservada históricamente a los hombres, las mujeres comenzaron a integrarse a finales del siglo XVIII, en Francia, y que su ingreso es “un logro del feminismo, porque fue la lucha por un derecho vedado por género”.
La masonería femenina, afirmó Castillo, “florece en democracia y mengua bajo gobiernos autoritarios”. El requisito fundamental para ingresar es ser “libre y de buenas costumbres”, lo que implica libertad de pensamiento, autonomía y un trato respetuoso hacia los demás, sin importar la religión, ideología política o nivel económico.
La presidenta de la Gran Logia Femenina subrayó que la masonería es un voluntariado que no sustituye los roles familiares ni profesionales de sus integrantes, y que su compromiso se traduce en acciones concretas en beneficio de la comunidad. Entre estas actividades, mencionó acuerdos con organismos gubernamentales y organizaciones civiles para capacitar a mujeres en derechos de género y herramientas económico-financieras.
Castillo también explicó la estructura interna de la masonería femenina, que contempla tres grados —aprendiz, compañera y maestra— y la progresión ritual hasta el grado 33. Destacó que las elecciones internas se realizan únicamente entre mujeres, ya que las instituciones femeninas y masculinas son autónomas, aunque colaboran en proyectos sociales y culturales.
Durante su visita a Corrientes, Castillo trabajará con las integrantes locales de la logia y participará en actividades en Paso de los Libres, donde se firmará un acuerdo con el municipio y se instalará la primera logia femenina de la región.
“Lo que buscamos es fortalecer valores como la tolerancia, la equidad, la justicia y la inclusión, contribuyendo al bienestar de nuestras localidades y de la sociedad en general”, concluyó María Elena Castillo, invitando a la comunidad a conocer y desestigmatizar la masonería femenina en Argentina.
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