La acción se concretó seis meses después del primer envío de aves y se enmarca en el Programa de Conservación del Muitú (Crax fasciolata), desarrollado en conjunto con la Fundación Rewilding Argentina. Gracias al trabajo sostenido del equipo técnico, se logró duplicar la cantidad de nacimientos en el último período, permitiendo este nuevo traslado.
El muitú es un ave característica de las selvas tropicales de Sudamérica, presente en el noreste argentino, Bolivia, Brasil y Paraguay. Sin embargo, su población se ha visto seriamente afectada por la pérdida de hábitat y la caza furtiva, lo que la coloca en una situación de vulnerabilidad.
La disminución de especies como el muitú o el yaguareté ha generado desequilibrios ecológicos en la región, por lo que iniciativas como esta buscan restaurar esos ambientes naturales.
El proyecto sigue lineamientos internacionales de conservación y ha logrado criar con éxito diez pichones en el último año. Este proceso requirió meses de cuidado, controles sanitarios y preparación para asegurar que los ejemplares puedan adaptarse y sobrevivir en libertad.
Al llegar al Parque Iberá, las aves atraviesan etapas de cuarentena y pre-suelta antes de su liberación definitiva en su hábitat natural, contribuyendo así a la recuperación de la especie.
Comentarios de los lectores