Fue el primer viaje tripulado de la NASA a la órbita lunar desde el programa Apolo.
Cuatro astronautas, a bordo de la nave orion, sobrevolaron la Luna y pasaron por su lado oscuro.
El objetivo principal fue probar que la nave, los sistemas y la tripulación pueden operar con seguridad en el espacio profundo y preparar las próximas misiones del programa, que sí buscarán avanzar hacia el regreso humano a la superficie lunar y, finalmente, llegar a Marte.
El momento ocurrió poco después de que los helicópteros de rescate trasladaran a los cuatro astronautas al buque de recuperación de las Fuerzas Armadas de EE.UU., donde recibieron los primeros controles médicos.
La misión Artemis II regresó a la Tierra este viernes al completar un viaje de diez días en el espacio, durante el cual volaron alrededor de la Luna. Al amerizar, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen empezaron un estricto protocolo médico para analizar el impacto de la microgravedad en sus cuerpos.
En el espacio, la tripulación debió adaptarse a un entorno sin gravedad, por lo que el cuerpo humano funciona de manera muy distinta. Esas circunstancias provocan que la masa muscular y la densidad ósea se reduzcan con rapidez.
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